LOS EXOPLANETAS MUSICALES ... ¿CÓMO DICES?


Hola a todos.


Os quiero hablar de dos de las cosas que más me apasionan: La Música y el Cosmos. La primera la tenemos tan presente, tan viva, tan cercana que nos vamos a centrar en la segunda, es decir en todo lo referente al Universo, que es la que más enigmas ha traído al pensamiento humano desde que somos capaces de pensar.



Quiero pediros que hagáis un ejercicio de imaginación, tan sencillo como el hallaros ahora mismo en un lugar oscuro a cielo descubierto bajo un manto imponente de estrellas. Un lugar donde por vuestra cabeza resonara un "woow" bien fuerte propio de algo infinitamente bello. Algo tan sencillo como ¡estar bajo las estrellas!

¿Qué creéis que es lo que pasaría por vuestra mente al ver todos esos puntitos diminutos, que según los astrónomos son unos 6.000 o 7.000 así a simple vista?


Eso precisamente era lo que veían nuestros ancestros, los primeros hombres y mujeres que, tras haber hecho el acto de erguirse y utilizar las manos en vez de andar a cuatro patas como primates, desde entonces podían usar las manos, lo cual les hizo tener una ventaja evolutiva y poder crear herramientas.

Ello les ayudó a cazar y además se hicieron recolectores, pudiendo asentarse en un mismo lugar, pasando de ser nómadas a ser sedentarios y consolidar lo que hoy conocemos como familia.

No hace falta recordarte que esto ocurrió hace muchos miles de años.

El lenguaje entre nuestra especie estaba empezando a surgir, así que imaginaros solo por un momento dos de nosotros tratando de preguntarse apuntando con sus dedos qué serían esos puntos de luz en el cielo.

Y lo que es más asombroso, el hecho de que con el aumento del cerebro y de por tanto ser cada vez más inteligentes que alguno de ellos o de ellas pensara y tratara de comunicar a sus semejantes la idea de que uno de esos puntos de luz fuera lo mismo que aquello que no podían mirar durante el día porque les cegaba.

Es decir que el sol y aquellos puntos nocturnos ¡fueran lo mismo! Solo que los de por la noche debían de estar tan lejos que no eran capaces de convertir la noche en día.

Estos hombres y mujeres eran Homo Sapiens, muy primitivos pero que con el tiempo consiguieron dejar las cuevas y empezaron a construir poblados y después ciudades, algo que dio paso a lo que hoy llamamos civilizaciones. No existía el dinero, todos se cuidaban, todos se preocupaban por sus semejantes.





Pasó mucho tiempo. Tanto como hace unos tres siglos del momento actual, cuando un joven astrónomo se fue al campo junto a su catalejo y al apuntar con él durante varias noches a una estrella que le tenía desconcertado vio algo que le llamó muchísimo la atención.

Corría el año 1784 y John Goodricke, que era como se llamaba aquel chaval observó como una estrella iba variando poquito a poco su brillo. John era sordo, quizás fuera esta una de las razones de mirar con tanto detalle aquellos cielos nocturnos.

La estrella, "Beta Lyrae" (en la Constelación de Lira) cambiaba su brillo de manera constante, pero según se preguntaba John ¿qué podría cambiar el brillo de aquella estrella? Y aunque al principio descartó una idea muy descabellada, anotó en su cuaderno algo crucial: ¿Es posible que esté pasando otro mundo delante de aquella estrella dando vueltas y vueltas sin cesar?

Tal hallazgo de John Goodricke atrajo la atención de la prestigiosa Real Sociedad Británica de Astronomía que inmediatamente le nombraron uno de sus miembros, aunque no tuvo tiempo de leer la notificación ya que meses después murió de neumonía. John tenía tan solo 21 años. Por ello nunca ha tenido un lugar destacado en los libros de Historia como Galileo o Newton.

La solución definitiva a este enigma del porqué se apagaban de manera regular algunas estrellas nos la dio un telescopio que decidimos poner en órbita hace una década, en 2009 para que vigilara un pedacito de cielo. Se centró en una zona minúscula, pero que estaba plagado de estrellas. El telescopio se llamaba “Kepler”, y con él se han encontrado más de 4.000 planetas dando vueltas a sus respectivas estrellas como había apuntado John Goodricke. ¡Más de 4.000! Una auténtica locura, porque ello quiere decir algo que se salía casi de nuestra comprensión: La de que hay más exoplanetas que estrellas, y tan solo en la Vía Láctea existen ¡100.000 Millones de estrellas!


Estamos ahora mismo en la era de los exoplanetas, aquellos planetas que orbitan estrellas que no son nuestro amado Sol.

Y al igual que el pensamiento de los más brillantes científicos actuales del planeta me uno a la idea de que tiene que haber Vida muy lejos de nosotros. Y está bien elegida la palabra "TIENE", en lugar de otra como es "PUEDA", ya que como indiqué antes todo indica que es así al tener las atmósferas de estos exoplanetas los mismos elementos químicos que los que tenemos en nuestro Sistema solar. Tan solo nos falta la prueba irrefutable de que es así.

Y esto lleva a la pregunta que une todo este pensamiento con la novela y con la música:

✔¿Es posible que en algún rincón remoto del Cosmos haya algo parecido a la música?

✔¿Hay ahí fuera algo que a través de lo que nosotros conocemos como sentido del oído de posibles seres vivos en otros mundos muy lejanos que sean capaces de transmitir emociones a sus semejantes mediante ondas de sonido?

✔¿Cómo serían ese tipo de instrumentos musicales en los lejanos exoplanetas?

✔¿Se juntarán en masa para escuchar alguno de ellos como hacemos nosotros en los conciertos?

¡Son tantas las preguntas que se pueden hacer!

Algún día quizás alguna persona obtenga una respuesta rotunda. Pero tú, que estás leyendo esto ni yo que lo estoy escribiendo las vamos a poder conocer. Y eso que estamos a menos de 20 o 30 años de que nos den la noticia de que han encontrado por fin evidencias de vida en alguno de esos 4.000 exoplanetas.

Esa noticia, que sería sin duda la más importante hasta ese momento en la Historia de la Humanidad está muy cercana y la podremos vivir con gran júbilo.

No hay ni de lejos una noticia tan sensacional y valiosa como ella. Saber que no somos un Milagro en medio de un cielo negro lleno de puntitos, sino una consecuencia de los propios mecanismos del Universo.

Pero ojo, que exista vida no quiere decir que esa vida tenga que ser inteligente.

Si averiguan que hay vida a años/luz de nosotros será por la composición de las atmósferas de estos exoplanetas, pero será algo tan bonito que cambiará no solo nuestro lugar en el Cosmos, sino nuestra propia comprensión de lo que es la vida, e incluso cambie la manera que tengamos de relacionarnos los unos con los otros (que buena falta nos hace)

Averiguar si hay vida inteligente nos llevará igual otros varios miles de años, así que tardaremos muchísimo en responder a esas preguntas que he planteado ahí arriba, y esta vez ni siquiera la imaginación logrará conocer la realidad de una posible realidad musical fuera de nuestro planeta, así que sintámonos afortunados por tener una de las sensaciones más bonitas que se pueden crear, demos gracias a aquellos que nos estremecen sin tocarnos tan solo con su talento y por último, cuando seamos capaces de viajar a las estrellas ¡elijamos una buena colección de músicas para el viaje! Ya que allí puede que no estén a la altura de ¡lo que somos capaces de hacer nosotros los seres humanos cuando sacamos lo mejor que tenemos dentro de nosotros!

VIVA LA MÚSICA


Fran Pahino




P.D. En memoria de Carl Sagan, mi agradecimiento eterno por haber enseñado tanto en tan poco tiempo.





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